Los niños necesitan horarios y rutinas; utilizando la imaginación y aprovechando el pensamiento mágico de los pequeños se pueden enseñar de una manera divertida.
* La hora del baño puede ser atractiva utilizando figuras de espuma que se adhieren fácilmente a las baldosas.
* Durante el entrenamiento al baño la compañía de un muñeco que se siente en una mica puede añadirle magia a la rutina.
* Su muñeco preferido o un lindo peluche pueden acompañarlo los primeros días al jardín para que no se sienta solo.
* El brocoli o cualquier otra verdura del almuerzo pueden ser un arbolito de Navidad que dejo Papa Noel.
* Un enorme afiche elaborado por el niño colocado en la puerta de su cuarto puede espantar a los monstruos que lo asustan en la noche.
Los elementos mágicos distraen su atención y le restan importancia a las situaciones que se le dificulta realizar
Gloria I Suárez
Asesoría y orientación a padres
Cel # 318 7172344




