LAS NORMAS NECESITAN CONSTANCIA
Al volver al jardín después de los períodos de cierre obligatorio nos preocupaba mucho el cumplimiento de las normas de bioseguridad. Teníamos que exigirle a los niños el uso de tapabocas, cambiarlo en la mañana, distanciamiento social, utilización de una misma mesa en el salón y un mismo puesto para comer, permanecer en silencio mientras comen sin tapabocas y lavarse las manos con frecuencia.
Parecía una tarea difícil de cumplir con niños tan pequeños y preocupante por el riesgo de no lograrlo.
Los niños nos sorprendieron porque muy rápido aceptaron estas nuevas reglas; las conocen, las cumplen y están pendientes de que todos las sigan.
Esta nueva situación nos enseña a los padres, cuidadores y profesoras sobre la importancia de insistir con horarios, normas y ser constantes.
Las dificultades en el cumplimiento de las normas las tenemos los adultos; a veces exigimos y otras dejamos pasar.
GLORIA INES SUÁREZ
Asesoría en pautas de crianza
Cel 3187172344




