Todos los papas queremos que nuestros hijos recojan sus juguetes después de jugar y no tener que estar recogiéndolos nosotros todo el tiempo. Si queremos que los niños aprendan a guardar y a ser ordenados tenemos que saber que ellos nos imitan en el orden; lo aprenden al ver la manera como están organizadas las cosas en la casa, sus juguetes y su ropa. Enseñarles a que sean ordenados no es fácil y a algunos niños se les facilita más que a otros.
Es importante tener claros los logros que respecto al orden queremos enseñar a los niños pequeños, escoger pocos y no todos al tiempo: recoger los juguetes, botar el pañal, sacar un juego a la vez, comer en la silla sentados y guardar la ropa sucia en un canasto; etc. El aprendizaje de hábitos de orden en los niños exige esfuerzo mental y motor; los niños necesitan tiempo mientras observan, copian, entienden y aprenden la manera en que los juguetes y sus cosas están organizadas. Es mucho mas fácil si estos están clasificados y si tienen a la mano sólo los juguetes grandes, para evitar el caos en el cuarto y en las áreas de juego.
En los primeros dos años los períodos de atención son muy cortos, cuando los niños se sientan necesitan tener sólo el material con el que van a jugar, si tienen a la mano varios juguetes solo vamos a lograr un gran desorden y los niños no van a lograr jugar con ninguno. Para las actividades en las que tienen que estar sentados (jugar, comer, pintar) es importante tener una mesa y silla pequeña, en la que se trabaja una adecuada postura. Es importante tener en cuenta el tiempo de atención de los niños; si el juego se prolonga por más de más de 20 min, acabaran botando el material por todas partes.
Para tener un sentido del orden es más fácil cuando los juguetes pequeños como legos y rompecabezas están dispuestos en cajas que se sacan solo para cuando se van a utilizar. Si están al alcance de los niños fácilmente las regarán y sacarán mezclándolas con todos los juguetes haciendo más difícil que se dediquen a un solo juego y que quieran ayudar a guardar los juguetes.
Alguno de los dos padres, a quien más se le facilita, debe enseñarles a ser ordenados con sus cosas; juguetes, ropa, lonchera y morral.
No esperemos a que los niños se levanten y organicen todo por motivación propia; cuando sea hora de recoger motivémoslos con juegos y ayudémosles para que puedan llevar a cabo esta tarea.
MYRIAM SUÁREZ
Psicólogas
Asesoría en pautas de crianza
Cel 3104865141




