Cuando los niños se levantan y caminan muy asustados y alterados por un tiempo prolongado y no están despiertos se habla de sonambulismo. En estos episodios los niños lloran, dicen incongruencias o gritan sin control, sudan, tiemblan, la respiración es agitada, votan cosas, patean o tratan de empujarnos cuando intentamos abrazarlos, como si no nos reconocieran y tienen la mirada perdida, con ojos vidriosos, no respondiendo ni comunicándose con nosotros.
Estos episodios pueden durar hasta 45 minutos tiempo después del cual los niños vuelven a dormirse y al otro día no recuerdan el incidente. Es más frecuente en los niños que en las niñas y por lo general se supera antes de los 10 años. Puede producirse con mucha o poca frecuencia.
Los episodios de sonambulismo pueden reflejar estrés o ansiedad, relacionada con alguna situación difícil que puede estar viviendo la familia (enfermedad, duelo, etc), puede ser la consecuencia de la toma de ciertos medicamentos, reflujo gástrico o acostarse con la vejiga llena.
Algunas de las recomendaciones acerca del sonambulismo:
- Si los episodios se presentan muy frecuentes debe consultar al pediatra y a un psicólogo.
- Tomar medidas para evitar que se tropiecen mientras tienen un episodio.
- Acostarlos con música para ayudarles a relajarse.
- Tener un horario regular de sueño.
- Reducir las luces y ruido cuando los niños intentan conciliar el sueño.
- Disminuir los líquidos en la tarde e ir al baño antes de acostarse.
- Como se pueden asustar si los despertamos durante el episodio, debemos regresarlos a su cama de manera tranquila.
- Podemos utilizar la magia con los niños para la rutina de sueño con elementos que les den seguridad (manilla, luz- corredor).
MYRIAM SUÁREZ
Psicóloga
Asesoría en pautas de crianza
Cel 3104865141




