En el juego se estimula la creatividad: los niños deciden en los juegos los elementos fantasiosos e imaginarios que le dan estructura a sus historias y a los personajes y aprenden a discriminar entre la realidad y la fantasía (ej. juego con muñecos, a los bomberos, a construir, etc.)
Las situaciones que ellos imaginan representan lo que viven en las rutinas normales de su casa con sus padres, en las actividades del jardín y en las relaciones con otros (abuelos, amigos y primos). La imaginación del niño se va desarrollando a través del juego de roles, a partir de los 2 años. Los siguientes juguetes le ayudan a imaginar y crear situaciones de juego:
- Material manual: diferentes clases de papeles, crayolas, colores, tijeras o
- Material para moldear: plastilina, masa casera, moldes, sellos, vasijas y rodillos).
- Bloques de madera o legos, carros, aviones o barcos.
- Una manta, sabana (con las que los niños pueden jugar a hacer carpas, tiendas, titiriteros, manteles).
- Posibilidad de jugar en la arena con baldes, palas, vasijas, camiones, etc.
- Cajas de cartón de diferentes tamaños.
- Muñecos y títeres con los cuales los niños imitan roles sociales (tetero, peinilla, manta).
- Herramientas y utensilios (cubiertos, martillo, teléfono, llaves, lazos).
- Disfraces: máscaras, sombreros, capas y espadas.
- Música y cuentos.
Los juguetes o material que se les proporcionan a los niños deben satisfacer la curiosidad de observar, comparar, manipular y usar en diferentes maneras. Es importante que los padres y los profesores en el juego libre de los pequeños estimulemos la creatividad y el juego imaginario haciendo preguntas que completen las historias y definan los personajes. El adulto se convierte en un mediador muy importante que determina y guía el interés y la motivación del niño por aprender, explorar y ensayar. Aproveche los momentos de aburrimiento de los niños para estimular nuevas situaciones de juego.
ADRIANA MORENO - MYRIAM SUÁREZ
Psicólogas - Asesoría en pautas de crianza
Consultas 2147662 - 2145670




