Dormir toda la noche es un aprendizaje más en la crianza de los niños. Este hábito empieza a establecerse desde que son pequeños. Algunos bebes después de los 3 meses logran pasar dormidos algunas horas seguidas en la noche (4-5 horas), a medida que van creciendo e ingieren otros alimentos puede prolongarse este tiempo.
- Algunos bebes son más sensibles y lloran mucho especialmente al anochecer. Si dejarlo dormir con ud lo calma, permítaselo mientras madura un poco, bajo condiciones de seguridad.
- Hacia el año cuando los niños ya tiene la rutina de sueño puede presentarse un retroceso. Algunos niños empiezan a protestar y a resistirse para ir a dormir, ya son más conscientes de querer estar con sus papás. Hay que ser firmes y mantener la rutina; para ayudarles se les puede acompañar un rato o dejarles una pequeña luz encendida.
- Se debe establecer una rutina de sueño diaria. Acostumbrarlos a dormir a la misma hora y con una secuencia de actividades que lo preparan para el sueño facilitará la rutina (lavada de dientes, masaje y lectura de cuentos). Si ud le dedica un rato todas las noches a este hábito finalmente lo logrará establecer y cada vez será menor el tiempo que tenga que acompañarlo.
- Debe acostarse abrigado. Los niños se mueven y se destapan durante la noche; el acostarlos abrigados evitará que se levanten por frío. Si se despiertan durante la noche es preferible acompañarlos un rato mientras vuelven a conciliar el sueño. Si los niños son llevados a la cama de los papás cuando lloran en la noche; van a comenzar a levantarse seguido esperando siempre el mismo resultado. Evite prender la luz y de ninguna manera se pongan a jugar con los niños esto lo sentirán como un premio.
- Es normal que se altere la rutina cuando hay cambios. Los viajes de los padres por enfermedad, la entrada al jardín, paseosy días de mucha actividad afectan la rutina del sueño, pero si los niños ya la tienen, con ayuda la retoman fácilmente.
- Hacia los tres años pueden presentarse los terrores nocturnos o pesadillas. Pregúnteles que los asusta y deles seguridad; una luz tenue afuera, un aviso pegado en la puerta ("prohibido" para los monstruos).
- Descarte problemas en el niño. Puede suceder que los niños se levanten porque se sienten enfermos, estén molestos porque su pañal está sucio o durante el día hayan estado sobre estimulados.
- Los niños pequeños necesitan siesta. Los niños hasta los 4 años necesitan hacer siesta a medio día para no estar tan cansados e irritables en la tarde cuando se ven con los padres. Las siestas deben hacerse después de almorzar, no deben ser muy largas (1- ½ hr) y preferiblemente hasta las 2p.m. para que no interfiera con la dormida en la noche.
El hábito del sueño requiere de mucha constancia y de una rutina para lograrlo y especialmente estar "cansado" para poder dormir. La cantidad y la calidad del sueño de los niños afectan el bienestar de los padres.
ADRIANA MORENO - MYRIM SUÁREZ
PSICÓLOGAS
Asesoría en crianza y pautas
Tels: 2145670 -2147662




