La disciplina no necesariamente habla de "gritos, castigos o golpes"; sino de acciones que realiza el adulto que le enseñan al niño que su conducta tiene consecuencias y que él puede aprender a controlar sus comportamientos y tener en cuenta a otros. El adulto puede poner sanciones al niño que le enseñen a controlarse tales como:
- Tiempo fuera cuando no para de llorar, no controla una pataleta, ha pegado a otro. Para el tiempo fuera se puede utilizar una silla alta, un rincón, una silla de bebe.
- Disculparse cuando: ha tomado algo que no es suyo (y devolverlo) y cuando ha sido grosero.
- Perder un juego, programa de TV o un dulce cuando su comportamiento ha sido inadecuado con otros.
- Ofrecer algo a quien ha ofendido.
- Cuando voltea su plato o se rehúsa comer, hacerlo limpiar el desorden y no ofrecerle alimentos hasta la siguiente hora de comer.
- Cuando los hermanos o primos pelean para fortalecer la relación entre ellos y ser justos, utilizar una sanción que afecte a los implicados: terminar el juego y mirarse a la cara por 3 minutos. Si la sanción se aplica a todos, los niños aprenderán a tener mas cuidado y a no dar quejas inútiles.
Si se justifican las conductas inadecuadas del niño y no se le hace asumir las consecuencias de sus acciones, se refuerzan sus conductas fuera de control. Las sanciones no deben afectar a toda la familia . Solo pierde "beneficios " quien ha perdido el control.
ADRIANA MORENO - GLORIA I SUÁREZ
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