Los adultos podemos estimular en los niños la capacidad de tener un pensamiento flexible; que se adapte más fácil a los cambios, disfrute de actividades nuevas y tolere más fácilmente la frustración de sus deseos y no se muestre tan caprichoso.
Estimulemos el desarrollo del pensamiento flexible en los niños:
- Ayudémosles a encontrar solución a los problemas (tomar la leche en un vaso de colores y no en tetero, escoger un muñeco para bañarse).
- Permitámosles escoger su ropa sin importar que tan bien combinado este.
- Variemos el menú en las comidas y desayunos; son los adultos quienes decidimos y los niños deben acostumbrarse a comer lo que esta preparado y lo que todos comen.
- El aprendizaje entre los 2-4 años se da por repetición; quieren que se les lea el mismo cuento, ver la misma película, etc. Es importante que los padres les ayudemos a dejar de ser repetitivos para que encuentren otras opciones (hoy le toca escoger la película a mamá, a papá escoger la música en el carro…).
- Ser flexible es saber crear, explorar, imaginar, improvisar, inventar, modificar, relacionar, transformar y adaptarse de acuerdo con lo que las situaciones exigen, no facilitemos todo a los niños, dejémoslos ser más creativos e independientes.
- Los incentivamos a ser rígidos cuando los dejamos que las cosas sucedan siempre iguales y repetitivas; al usar siempre los mismos zapatos o chaqueta, al almorzar siempre lo mismo (perro caliente, espaguetis o hamburguesa, al ver siempre el mismo cuento o película).
- También se vuelven caprichosos cuando se les compra todo lo que piden o permanentemente se les dan regalos.
- Se vuelven caprichosos cuando observamos en los niños irritabilidad, actitudes intolerables y repetitivas llevando a la rigidez mental (haciendo pataletas cada vez que no se le da gusto) o se le frustran sus deseos.
Los niños que lloran por todo, que protestan continuamente por las rutinas y que deciden como se hacen las cosas, los convertimos en los pequeños tiranos del hogar y a pesar de tener esa fuerza y control en casa con los padres; en el preescolar son débiles y frágiles porque no logran controlar todo como se los hemos permito en casa.
MYRIAM SUÁREZ
Psicóloga
Asesoría en pautas de crianza
Cel 3104865141




