La música está en nuestras vidas desde antes de nacer; al estar dentro del vientre materno el bebé siente el corazón de la madre que es el primer instrumento con el que tiene contacto, a este se le suman la voz materna y los demás ruidos externos que acompañan a este bebé. Cuando el bebé nace está en contacto con diferentes ritmos que lo calman, ayudan a dormir, le proporcionan tranquilidad o lo alteran.
La música nos ayuda a aumentar el ritmo, la circulación, mejorar el vocabulario, desarrollar memoria y concentración entre otros.
Con la música los niños comienzan a intentar llevar el ritmo de las melodías, memorizar las letras de las canciones y cuando ya tienen cierto vocabulario pueden utilizar su imaginación para inventar nuevas letras con los ritmos que ya conocen.
Introducir la música y los instrumentos en la vida de los niños es beneficioso para su autoestima y su motricidad.
Actividades para hacer con los niños
- Hacer música con el cuerpo: boca, silbando, palmas, pies…
- Ejercicio de eco o repetición: decimos una vocal, palabra o frase y el niño la repite. Le pedimos al niño repetir sonidos duro y suave.
- Imitar sonidos de los animales.
- Con la ayuda de instrumentos llevar ritmos rápido y despacio (tambor, claves, pandereta…)
- Con material que tengamos en casa cantar y llevar el ritmo (cucharas, ollas, balde, campañas)
- Hacer instrumentos con material reciclado:
Maracas: Con rollo del papel higiénico lo pintamos y rellenamos con granos.
Tambor: Con cajas de cartón de cereal o galletas
- Baile: Imitar movimientos siguiendo el ritmo de la música, enseñar un baile simple donde sigan instrucciones, aplaudan, salten o marchen.
La música libera dopamina en nuestro cerebro que nos hace sentir felices, y sonreír y si la combinamos con baile es también un buen ejercicio.
ADRIANA MORENO & MARTHA LUCÍA SUÁREZ
Psicólogas
Asesoría en pautas de crianza
Tels 3183820180 – 3183933159




