El ingreso de los niños al preescolar estimula el desarrollo emocional y las habilidades sociales; tienen que adaptarse a un ambiente extraño y relacionarse con personas diferentes a las conocidas.
Los niños sienten los cambios que se dan al ingresar al preescolar; lo manifiestan con alteraciones en el temperamento mostrándose más sensibles, irritables, llorones y apegados a sus padres en casa durante los primeros días.
En algunos niños se alteran las rutinas mientras se acostumbran al jardín; pueden presentarse cambios en los hábitos de la dormida, el control de esfínteres o la alimentación.
La adaptación de los niños al jardín se hace mucho mas fácil si los padres pueden hacerles acompañamiento durante el primer día, por ratos en la primera semana (al dejarlos o al recogerlos) o por lo menos que los niños puedan conocer las instalaciones previamente antes de iniciar la escolaridad.
Si los niños llevan un muñeco, un morral o lonchera durante el proceso de adaptación, esto les dará seguridad ya que los conecta con el ambiente familiar y se sentirán acompañados.
Las actividades del jardín infantil desarrollan el juego social; a partir del primer año los niños dejan de dormir un poco y se muestran mas activos, razones por las cuales se interesan por las actividades de juego. Además los niños dejan un poco su etapa egocéntrica y se interesan por el juego con los otros; imitarlos, corretear y reírse.
Myriam Suárez
Psicóloga
Asesoría en pautas de crianza
Cel: 3104865141




