El juego desarrolla en el niño herramientas sociales, siempre y cuando los adultos permitan que este fluya naturalmente. El juego es una actividad socializadora que les permite ir madurando y gestionando sus emociones para poder participar en una actividad grupal siguiendo las reglas. A través del juego aprenden que en ocasiones pueden liderarlo y en otras les toca seguir las propuestas de los otros y que a veces se gana y otras se pierde.
Los niños hacia los 4 años comienzan a desarrollar el juego social; en este se realizan actividades de grupo (football) y empiezan a participar en competencias que ellos mismos organizan. Estas actividades se caracterizan por tener reglas, una organización que establece el niño que propone el juego y una meta. El juego con los otros les enseña a aceptar un poco mejor la frustración y les ayuda a manejar mejor sus conductas cuando pierden.
El juego estimula en los niños
* Reconocer que en ocasiones logran lo que se proponen.
* Experimentar que a veces se pierde y no siempre se gana y aprender a gestionar los sentimientos que se generan cuando tienen éxito.
* Les enseña a reaccionar adecuadamente cuando pierden.
* Aceptar los errores y fallas.
* Estimula seguir en el juego a pesar de que no estén triunfando.
* Reconocer las dos sensaciones relacionadas con ganar y perder en el juego.
* Ensayar como relacionarse bien con los otros y cómo resolver las dificultades.
*Jugar es el mejor método para conocerse y entender a los otros; para ensayar, para inventar, escoger y decidir.
* Darse cuenta de los errores y del esfuerzo que deben hacer para poder participar y disfrutarlo.
Dedicar mas tiempo al juego no estructurado les permite desarrollar habilidades, les enseña a pensar de forma creativa, inventar y les permite experimentar cómo llevarse bien con los compañeros, estimula el pensamiento y el poder de decisión.
Myriam Suárez
Asesoría en pautas de crianza
Psicóloga
Cel 3104865141




