El juego es esencial en la vida de los niños; es muy importante para el desarrollo, el aprendizaje y el desempeño social. A través del juego los niños aprenden a compartir, gestionar sus emociones y manejar sus reacciones impulsivas. Desarrollan habilidades sociales que les permiten tener en cuenta al otro, esperar turnos, compartir juguetes y desempeñar diferentes roles.
En los juegos con otros se estimula la capacidad de participar, el seguimiento de instrucciones, límites y reglas que ellos mismos establecen y aprenden a resolver problemas. El juego desarrolla en los niños la solidaridad y el trabajo en equipo y los hace mas conscientes de las necesidades y sentimientos de los otros.
La competencia que se da en los juegos les ayuda a algunos a mejorar su ejecución y su rendimiento (ej. pasar saltando unos aros en línea uno detrás de otro). Los lleva a ensayar y crear nuevas maneras de relacionarse. El juego les estimula la integración y la participación (ej. en dos equipos halar un lazo).
El juego con otros le exige al niño comunicarse y utilizar el lenguaje para expresar sus necesidades y opiniones. El juego le enseña al niño a ser parte de un grupo desarrollando habilidades de negociación, resolución de problemas, compartir y trabajar en el grupo.
La posibilidad de jugar con otros los hace madurar, crecer, ser más seguros y produce satisfacción personal. El mejor aprendizaje social de los niños ocurre durante el juego ya sea guiado por un adulto o el juego libre.
Myriam Suárez
Asesoría en pautas de crianza
Psicóloga
Cel 3104865141




