El tema no es fácil de tratar, asusta y no esperamos que suceda en la familia pero sí estamos alerta es mucho más efectiva su prevención.
Existen muchas maneras de abuso hacia los niños: abandono, maltrato físico, sexual, emocional; hablemos del maltrato sexual.
El maltrato sexual se da cuando una persona mayor que el niño se acerca y realiza cualquier actividad o actitud sexual con él o frente a él.
Nuestra obligación como papás es prevenirlo teniendo en cuenta que quien es mayor que el niño puede manipularlo fácilmente y obligarlo a vivir situaciones que el niño no entiende, no quiere, lo hacen sentir incómodo y de las cuales como papás lo hemos prevenido y advertido muchas veces.
La relación de poder que existe entre el abusador y el niño hace que para él sea difícil pedir ayuda; el abusador utiliza el poder, la confianza, los lazos familiares, el chantaje y la manipulación para tener éxito en su propósito. Por esto somos los adultos quienes mayor responsabilidad tenemos para evitarlo. El abusador puede ser una persona muy cercana: familiar, profesor, amigo o cuidador; debemos conocer muy bien quienes están a cargo de nuestros hijos. Hay que hablar a los niños y enseñarles a no dejarse tocar por otras personas, animarlos a la privacidad con su cuerpo, a escucharlos y creerles; escuchando lo que dicen con sus palabras y sus comportamientos.
Pero la mayor responsabilidad la tenemos los adultos porque aunque un niño conozca que dejarse abusar no esta bien, la persona mayor tiene poder sobre él y lo puede obligar a callar y a sentirse culpable de la situación.
Gloria I Suárez
Asesoría y pautas de crianza
Tels 2147662 – 2145670




