Las pesadillas se presentan en los niños desde los 2-3 años, durante estas pueden llegar a gritar o llorar, pero estas pasarán, mas si no son tan frecuentes.
Las pesadillas reflejan un poco de angustia, inseguridad o miedo, estas se presentan cuando hay cambios en sus rutinas; ingreso al jardín, al colegio, un viaje, enfermedad de en uno de los padres. También cuando ha sucedido algún evento que impacta a los niños (robo, pelea, etc.). Si los niños han tenido un día con muchas actividades y estimulación seguramente el sueño no será tan tranquilo y pueden presentarse. Si tienen un amigo con quien pelean, en las noches soñarán algo relacionado con el conflicto que los tiene preocupados.
En las pesadillas los niños se despiertan, en los episodios de sonambulismo permanecen dormidos.
Cómo ayudar a los niños que se levantan asustados o alterados:
- Atenderlos de inmediato para que se calmen y se sientan seguros.
- Revisar que no estén con un episodio de fiebre.
- Indagar con ellos si hay muñecos o sombras en el cuarto que los puedan estar asustando y dar soluciones mágicas, como guardar el objeto bajo llave.
- Ayudarles dejando una luz prendida (tenue) o un sticker en su cuarto que lo ilumine y no sea tan oscuro.
- Prestarles un peluche, una pulsera mágica, que los acompañe y les da seguridad.
- No sacarlos de su cama y acompañarlos hasta que logren calmarse. Si llevan a los niños a la cama de los padres les están afirmando que es mejor que duerman con ellos porque el cuarto de los niños es un lugar inseguro llevando a que los miedos se queden y se generalicen a otras situaciones.
Para evitar alteraciones en el sueño hablarles de los eventos fuertes que los niños han presenciado para reducir la angustia, si los notan muy impactados permítales dibujar lo que les molesto o jueguen con títeres para que los niños puedan expresar como se sienten.
MYRIAM SUÁREZ
Psicóloga
Pautas de crianza
Cel 3104865141




