El desarrollo del lenguaje se comienza a dar desde que el niño se encuentra en la barriga de la mamá; desde este primer momento el bebe está oyendo la forma como los adultos se expresan, el tono de la voz al hablar y la forma en la que se comunican entre ellos. En la etapa preescolar el lenguaje adquiere un valor muy importante porque les va a permitir a los niños socializar, comunicarse con otros y aprender.
El lenguaje es importante en el aprendizaje, en el pensamiento, la afectividad y la configuración del mundo del niño. Cuando les enseñamos a los niños a hablar les estamos enseñando también la manera como se expresan, se escuchan unos a otros y se reaccionan con los sentimientos, emociones y opiniones de cada uno.
Los padres deben lograr conectarse y comunicarse con los niños en sus diferentes
estados emocionales y en las rutinas compartiendo las experiencias diarias.
Los niños necesitan que los adultos validen sus sentimientos con una escucha focalizada, para sentirse seguros de expresarse y para que puedan colaborar en la búsqueda de soluciones frente a las dificultades o situaciones que los incomodan.
Los niños necesitan aprender a escuchar también lo que viven sus padres y hermanos, las dificultades y problemáticas por las que pasan que de alguna manera afectan a la familia y como los niños también pueden decir lo que piensan.
Cuando se presencia una situación incómoda de los hijos, de manera privada los padres deben hablar de lo que pasó con el niño, para conocer cómo se siente, cómo puede manejarlo, etc. Los padres pueden brindar herramientas a los niños para que puedan solucionar sus problemas o buscar alternativas ante la frustración de sus deseos o conflictos con los otros.
Busquemos el momento en familia para que cada uno pueda compartir sus cosas.
MYRIAM SUÁREZ
Psicóloga asesoría en pautas de crianza
Cel 3104865141




