Podemos utilizar nuestra imaginación y la fantasía de los niños para estimular la creatividad y el pensamiento simbólico y distraerlos de una manera divertida en este tiempo de “cuidarnos y quedarnos en casa”.
Este increíble recurso de la fantasía puede ayudar a espantar los miedos, cambiar la rutina y ser un puente para pasar este tiempo de una manera amable y divertida para todos. La hora del baño puede estar acompañada de muñecos que se forman con figuras geométricas en fomi que mojadas pueden convertirse en trenes, casas, carros y robots pegados a las baldosas. El niño a la hora del desayuno puede convertir un pankake o una arepa en un oso con ayuda de rodajas de banano, fresas o arándanos. A la hora del almuerzo puede ser el mesero que ayuda a servir utilizando un gran sombrero blanco de papel y un delantal. Jugar con jabón, agua,
baldes y muñecos de plástico en el balcón los días de sol pueden ser vacaciones en la playa. Y a la hora de dormir juntos pueden hacer un hermoso viaje a las estrellas con historias fantásticas.
Un cambio y gotas de fantasía pueden convertir algunos días en mágicos
momentos.
GLORIA INÉS SUÁREZ
Asesoría en pautas de crianza Cel 3187172344




