La información que recibe un niño es percibida a través de sus sentidos, de su cuerpo, del movimiento y es procesada correctamente por integración sensorial. El cuerpo del niño desarrolla habilidades para experimentar y procesar los diferentes estímulos que recibe. Los niños necesitan ser estimulados adecuadamente a nivel auditivo, visual, gustativo, olfativo, táctil, vestibular (en relación con el movimiento) y a nivel propioceptivo (ubicación corporal en el espacio).
En casa podemos estimular su desarrollo sensorial de muchas maneras:
- Burbujas de shampoo resaltando la ubicación arriba, abajo, encima, una, muchas.
- Con pañoletas y pelotas de diferentes tamaños; jugar a ubicarla en diferentes posiciones y jugar a balancear las pelotas en la pañoleta.
- Mecer al niño(a) en una pelota de playa, hamaca, columpio o balancín.
- Masajear al niño(a) con diferentes tipos de cepillos, brochas y esponjas con crema o aceite.
- Juego con agua y espuma; aprovechar para hacer dibujos con los dedos sobre la espuma, verter agua y lavar un muñeco.
- Juego en el parque: estar descalzos en la arena y en el pasto, balanceo en el columpio y deslizarse por el rodadero. Caminar sobre muros. Montar en carro de arrastrar, triciclo, patineta y bicicleta.
- Moldear plastilina (dura, blanda), masas de arepas y de galletas.
- Escuchar diferentes clases de música: clásica, infantil, marchas, etc.
- Probar diferentes clases de comida; ensayar la receta muchas veces antes de desistir.
- Permitirles untarse mientras que comen y ensayan nuevos alimentos (helado, postre, pollo, etc.).
MYRIAM SUÁREZ
Psicóloga
Asesoría en pautas de crianza
Tels: 3104965141




