Las actividades de juego y las rutinas estimulan en los bebes la habilidad de organizar y planificar el comportamiento de acuerdo con las necesidades y exigencias. Básicamente en estas se estimula la función ejecutiva que es la capacidad de los niños de organizar la acción en busca de un objetivo para resolver una necesidad, llevándolos a crear patrones de conducta nuevos. Los bebés van aprendiendo a planear, regular, tomar decisiones y controlar su comportamiento en la interacción con el medio y los objetos.
Las actividades rutinarias y repetitivas generan en los bebés respuestas mecánicas, las nuevas los estimulan a establecer otros patrones de comportamiento, los llevan a pensar otras alternativas para lograr lo que quieren; si lo aprenden a través del juego (lo mas agradable y fácil) podrán enfrentar situaciones nuevas y buscar soluciones.
Los bebés desarrollan habilidades de auto ayuda en relación con sus cosas y con el medio ambiente si los adultos se lo permiten.
• En la alimentación por ejemplo cuando son bebés (8m) si se les permite coger el alimento (carne) con la mano; seguramente se lo llevarán a la boca, lo probarán y empezarán a disfrutar el tiempo de comer.
• Si el trozo cae en el bolsillo del babero y se les motiva a buscarlo podrán explorar hasta encontrarlo.
• Si se les permite manipular las papillas los bebés disfrutarán nuevos sabores y texturas.
• A partir de los 10 meses se puede estimular en los bebes el uso de la cuchara. Por ensayo y error finalmente aprenderá a utilizarla y a llevársela a la boca. Así mismo si se les deja tomar una bebida de un vaso (pequeña cantidad), al principio se lo regarán encima, poco a poco aprenderán a graduar la ingesta de la bebida.
• Estimularlos para que se ayuden a quitar la ropa y prendas (sombrero, un babero, etc.). Si a través del juego se les enseña a halar la manga y a desaparecer su brazo para desvestirse, poco a poco empezarán a colaborar. Si se les enseña que al halar una media de la punta pueden quitársela, seguramente empezarán a quitárselas.
• Si les enseñamos a voltearse y avanzar hacia atrás para bajarse de una cama o de una silla, seguramente al intentar bajar unos escalones ellos realizarán la misma acción.
• Se les puede animar a subirse y bajarse de un carro de arrastrar o de un caballo saltarín.
• Se les puede enseñar a lavarse las manos; echarse jabón, enjuagarse y secarse.
• El juego de esconder juguetes que el niño debe alcanzar halando un mantel o una cuerda, les enseña a buscar soluciones.
Cuando los bebés se dan cuenta que sus acciones tales como halar, botar, espichar, golpear, tienen efecto en los objetos produciendo ruido o movimiento, empezarán a realizar esas nuevas conductas para observar las reacciones. Además, si se dan cuenta que sus acciones y nuevos patrones de conducta generan reacciones positivas en los adultos los bebés empezarán a repetirlas.
MYRIAM SUÁREZ
Psicóloga
Asesoría en pautas de crianza
tels 2415670 - 2147662




