Cuando los niños pierden el control reaccionando con pataletas, gritos o llanto es importante que los adultos analicen cuales pueden ser las causas de estas reacciones. Aún cuando las pataletas son más frecuentes alrededor de los 2 años, también vuelven a presentarse hacia los 4-5 años como una manera de reaccionar frente a la frustración, a los límites que los adultos establecen y a los cambios que se da con el ingreso al colegio.
Es importante que los adultos creativamente ayuden a los niños a recuperar la calma.
- Revisen si los niños están cansados, con hambre o si están en etapa de adaptación a un cambio (llegada hermanito, a colegio, etc.).
- Si han tenido una tarde con muchos juegos y necesitan que les ayuden a bajar el voltaje (leer un cuento, escuchar música infantil, bañarlo).
- Si a la hora que los recogen pierden el control, es porque necesitan tiempo y atención. Utilicen su imaginación (sorpresas mágicas) para ayudarles a recuperar la paz.
- Cuando están en medio de una pataleta retírenlos del grupo social; uno de los padres debe llevarlo a caminar o hablarle, hasta que el niño logre recuperar el control.
- Cuando los niños reaccionan agresivamente con los otros, tómense el tiempo de hablarles y hacer que pidan perdón.
- Siempre deben preguntarse en que tipo de situaciones y con quienes el niño se muestra más agresivo. Indagar cómo, porque y cuando; ayuda a prevenir.
- Los niños necesitan padres que les ayuden a lograr el control de su conducta mientras se ajustan a los cambios de rutinas y a las nuevas experiencias.
- Los padres que se anticipan y previenen situaciones en las que los niños pierden el control los ayudan a madurar.
- Los niños con temperamento fuerte y más impulsivos necesitan padres más firmes pero también amorosos y organizados que los ayuden a contenerse.
ADRIANA MORENO - MYRIAM SUÁREZ
Psicólogas Asesoría en Pautas de crianza
Tels 2145670 - 2147662




