El abuso emocional puede darse desde que los niños son bebes; si lo viven van aprendiendo poco a poco que no merecen mucho y se deben conformar con lo que se les da.
Los bebés y sus familias necesitan un cuidador que se haga cargo de él mientras los papás trabajan; es importante que esa persona que se elija para el trabajo sea muy conocida en todos los aspectos de su vida: donde y con quien vive, si es estable emocionalmente y si le gusta y tiene disposición para cuidar bien un bebé. A veces esto no se conoce sino mirando cómo se relaciona con el bebé y otros niños y cómo reacciona frente a situaciones de llanto y berrinche.
El bebé necesita que sus necesidades básicas sean atendidas: sueño, aseo y alimentación; la primera forma de abuso con el bebé es descuidándolo en estos aspectos; pero él también necesita compañía, cariño y amor y privarlos de ello es abusar emocionalmente de él; un buen cuidador le dará al niño cariño y amor pero no es una persona permanente en la vida del bebé por eso no es suficiente; el necesita que sus papás le den a través de su dedicación cariño y amor que les proporciona la seguridad afectiva para crecer seguros emocionalmente. Un niño necesita ver a sus papás o a uno de ellos todos los días, que sus papás le dediquen tiempo y compartan algunas rutinas del día con el.
No es suficiente un buen cuidador para que el niño esté emocionalmente bien ni que los papás le dediquen “tiempo de calidad;” el bebé necesita tiempo de calidad en su relación con sus papás y privarlo de ello es abuso emocional. El amor de los papás y su dedicación crea una buena autoestima en el niño y le enseña que es digno de ser amado y cuidado.
Un buen cuidador no es suficiente.
Gloria I Suárez
Asesoría en pautas de crianza
Tels 2147662 - 2145670




