Los miedos aparecen en los niños en diferentes etapas del desarrollo; algunos como una forma de reacción y de protección a lo desconocido y otros los adquieren por imitación o sugerencia de los padres para evitar algunos peligros (oscuridad, animales, tráfico, etc.).
Durante el primer año de vida los niños reaccionan frente a la separación de los padres, a los extraños y a los ruidos fuertes (licuadora, aspiradora, etc.)
A partir del segundo año aparecen los miedos a los payasos, Papa Noel,; los niños ya tienen una imagen clara de la cara de las personas cuando esta se ve alterada o desfigurada y además es muy ruidosa produce una fuerte reacción de miedo en los niños (hombre con cachucha, un muñeco muy grande, etc.).
Entre los 3 – 4 años su imaginación les genera muchos miedos que aún cuando algunos son absurdos son reales para los niños; reaccionan frente a los monstruos y fantasmas que se imaginan, figuras o muñecos de su cuarto o el león (del cuento) y a los fuegos pirotécnicos. También aparecen el miedo frente a los fenómenos naturales (truenos, vientos, terremotos).
A los 5 y 6 años entienden un poco mas y se inicia el miedo a los malos (ladrones), a los doctores o enfermeras, continúan con el temor frente a los personajes imaginarios (brujas, coco y personajes de los historias animadas) y a la oscuridad. Empiezan a sentir miedo frente a la enfermedad y a la muerte.
Lo normal es que los miedos aparezcan en las distintas edades pero deben desaparecer de manera natural, de lo contrario los padres deben ayudarles a los niños para que estos no se solidifiquen y se generalicen a mas situaciones u objetos. Explicar a los niños y ayudarlos a acercarse por aproximaciones sucesivas al objeto que le produce miedo lo ayuda a sensibilizarse y a relajarse frente al objeto. Lo importante es que los niños los superen evitando que acumulen miedos.
ADRIANA MORENO / MYRIAM SUAREZ
Asesoría en pautas de crianza - Consultas 2147662 7 2145670




