Los niños con un desarrollo adecuado pueden realizar movimientos repetitivos con todo o alguna parte de su cuerpo; estos se presentan cuando están cansados, emocionados, tensos, ansiosos o miedosos; es la manera como exteriorizan sus emociones. Estos movimientos pueden presentarse como balanceo, aleteo, saltos continuos o giros.
Es una conducta que puede calificarse de "indeseable" pero no supone una dificultad mas allá del movimiento mismo y se llaman "estereotipias" o movimientos repetitivos o persistentes.
No son preocupantes si no interfieren en la vida del niño y se le puede ayudar a controlar:
- Distraerlo con un estimulo, llamarlo por su nombre.
- Bajar la sobre estimulación.
- Pedirle que respire profundo.
- Animarlo a realizar actividad física para bajar tensión correr, saltar)
- Hablar con el niño sobre la situación que lo tensiona o emociona.
- Proponerle cambiar el movimiento por acciones menos notorias.
El manejo que se de a la dificultad debe hacerse en privado no públicamente, para no provocarle al niño vergüenza.
ADRIANA MORENO / GLORIA I SUÁREZ
Psicólogas - Asesoría en desarrollo infantil y pautas de crianza
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