Podemos ayudar a los niños a ser felices para esto es importante desarrollar el cerebro afirmativo; que es la capacidad de reaccionar, actuar y expresar sentimientos, emociones, gustos y disgustos de manera adecuada. Para esto es necesario desarrollar la capacidad de aceptar frustración, tolerar y sobreponerse a las dificultades y a las emociones desagradables. La idea no es eliminar los sentimientos y las emociones sino controlar las reacciones impulsivas y aprender a expresarlas de una forma mas adecuada. La clave que ayuda es “verbalízalo para dominarlo”[1], el contar las experiencias les permite manejarlas y entenderlas mejor y “calmar las fuerzas que los perturban”[2].
Los padres deben estar atentos a los comportamientos inadecuados y recurrentes de los niños, el objetivo no sólo puede ser quitarlos; se debe observar, entender y averiguar que les está pasando, que los dispara y ayudarles a lograr el equilibrio después de una pataleta o berrinche.
Se deben estimular las habilidades que faciliten en los niños la expresión de lo que sienten para ayudarles a calmarse y a redirigir el comportamiento difícil. Desarrollar empatía con los niños para que se sientan sentidos, atendidos, consolados y seguros.
Podemos ayudarles presentándoles dos alternativas cuando se oponen a hacer algo que de todas maneras no es negociable (no se evaden las dificultades). Es enseñarles que ciertos desafíos y retos se deben tomar con esfuerzo y ellos los pueden lograr.
La idea es que los niños no se mantengan en caos permanente, que puedan recuperarse rápido de las dificultades o frustraciones. Los padres no deben aumentar el caos o la rigidez sino ayudarles a los niños a buscar el equilibrio, adaptándose a las circunstancias nuevas y diferentes que se les presentan. A veces es bueno que los niños se frustren y tengan derrotas esto va madurando su cerebro afirmativo y su capacidad de recuperarse.
Los niños son unos grandes imitadores de los adultos; aprenden acerca del equilibrio y las maneras adecuadas o inadecuadas de reaccionar frente a la situaciones en las que se frustran sus deseos.
[1,2] El Cerebro Afirmativo del Niño. Daniel J. Siegel & Tina Payne Bryson
ADRIANA MORENO/ MYRIAM SUÁREZ
Psicólogas - Asesoría en desarrollo infantil y pautas de crianza.
Consultas al 2147662 - 2145670 / cel 3104865141 / 3183820180 unmundoporcrear@gmail.com




